


Mi creatividad se inspira sobre todo en el hilo invisible que une al hombre con los dioses.
HABLO del intento del hombre por establecer un diálogo con ellos; pero creo que es más un monólogo. Creo que el hombre recurre a los dioses porque se siente huérfano y sólo. Los dioses siempre suponen, cuando menos, un bálsamo para curar la soledad. Esa terrible soledad del hombre ante lo desconocido. Sentimiento que se mantiene intacto desde los albores de su existencia.
CREO además que el ser humano crea los Dioses a su imagen y semejanza y según sus necesidades, no son los dioses quines nos crean a la suya.
Es evidente que me veo influenciada a la hora de expresarlo, por las culturas primitivas de una manera casi inconsciente, como queriendo empezar de nuevo.
